Inspiración: haz tu cartera personalizada

Soy de esas personas que, cuando necesita algo, no cesa de buscarlo hasta que no encuentra algo que le encante al 100%. La cartera no iba a ser algo menos, pues es algo que nos acompaña a todos lados. Como no encontré nada parecido a mis ideales, opté por hacerla yo misma.  ^_^

 


Sobra decir que está un poco desgastada... Tiene ya sobre 6-7 años (si no más)  usándola de vez en cuando; con lo que no me puedo quejar de duración. Ya la tuve que jubilar, pero aún la conservo porque le tengo mucho cariño. El proceso lo explicaré con la que le hice a mi pareja, y a él le ha durado mucho menos, ya que la ha usado mucho más que yo (mínimo la ha sacado y abierto cuatro veces al día). La idea no es mía, sino que los pasos los podéis ver aquí. Sin embargo me gustaría compartir con vosotros mi experiencia, así como algunas recomendaciones, y que veáis por medio de fotografías el proceso, que es más cómodo que por sus imágenes.
Necesitaremos:
  • Hilo grueso y resistente (yo utilicé el hilo que usaba mi abuela para cocinar)
  • Una aguja gruesa
  • Forro adhesivo para libros
  • Diseño impreso o tela que queramos en la cartera
  • Cartulina y pegamento en barra (opcionales)
  • Un punzón (opcional)
  • Velcro adhesivo o broche para cierre
  • Mucha paciencia

 

Hemos de comenzar seleccionando el motivo que queremos. En mi caso, hice mi cartera con partitura que tenía por casa y fotografías de internet de música (era pequeña, puse "música" en Google y lo primero que salió... no me juzquéis), y para la de mi novio imprimí una cuadrícula en blanco y negro e hice un letrero con su nombre, además de imprimir fotos nuestras.

Lo siguiente es, una vez impreso el motivo con las medidas (las tenéis detalladas en el enlace), preparar las tarjetas que luego coseremos. En mi caso pegué las fotografías a cartulina y forré esta con forro adhesivo para libros. No obstante, si la repitiera hoy no la haría de ello. ¿Por qué? En primer lugar, es innecesario tanto refuerzo, ya que he comprobado que sólo con cartulina y forro aguanta bien, con lo que con dos folios pegados funcionaría, así que estamos desaprovechando material. En segundo lugar, la aguja tendrá que que atravesar dos capas de forro de libro más un folio más cartulina por cada pieza, es decir, será más o menos sencillo atravesar una sola capa, pero cuando haya más de dos nos vamos a ver negros. Yo lo conseguí con paciencia, un punzón y mucha sangre, sudor y lágrimas, pero no se lo deseo a nadie.


Y ahora, ¡a coser! Tal como nos indican las instrucciones, comenzamos por la parte de la derecha del tarjetero, añadiendo luego el monedero para hacer todo el borde derecho y superior. Yo añadí los dos triángulos que propone al final, pues es bastante más cómodo. Eso sí, he de destacar la importancia de asegurarnos de que la parte del ángulo más agudo, es decir, la de más a la derecha, del triángulo, tiene que estar especialmente bien cosida, porque es uno de los puntos críticos por los que primero comienza a romperse, y podrían salirse las monedas.


Exterior
Exterior

Lo siguiente será unir el tarjetero y el monedero, ya cosidos, a la tarjeta de fuera. Esta es la parte más difícil, pues es en la esquina inferior izquierda donde nos encontramos con más capas de papel y forro, por lo que hemos de tener más maña para que nos salga un agujero recto. Una vez realizados estos pasos quedaría así.

Interior
Interior

Para terminar, yo preferí coser también las solapas pues, aunque no es necesario, queda más uniforme y por lo tanto, más estético para mi gusto. Aquí tenéis la cartera acabada (perdón por la lamentable calidad de las fotos, las hice con un móvil y luz de flexo ):




Y eso es todo lo que os tengo que compartir por ahora. La verdad es que hay que dedicarle tiempo, pero queda un resultado precioso, ideal para regalarlo a un amigo, familiar o pareja, pues si lo conoces bien acertarás con el diseño. Espero que os sirva de inspiración y que aprendais de mis errores y mis aciertos. ¡Un saludo!

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